Archive for 30 agosto 2008

Carril Bici sutil en Berlín cercanía Puerta Branderburgo.

agosto 30, 2008
 Carril Bici sutil en Berlin cercania Puerta Branderburgo

Carril Bici sutil en Berlin cercania Puerta Branderburgo

Foto cortesia Raquel Morrison

Una usuaria de Granada denuncia no poder subir al autobús con su bicicleta plegada.

agosto 30, 2008

Bicicleta Plegable

Foto de fvaldes 

Pide que se revise la ley en el transporte público.

Como la mayoría de los ciudadanos -cuyo empleo no se ha visto afectado por la crisis- Remedios Garrido sale de su casa cada día para cumplir con su jornada laboral. Vive en La Zubia, pero su trabajo está en el centro de Granada. Concretamente, regenta un kiosco de prensa justo enfrente de la fuente de Las Batallas.

Hasta ahora, de sus ingresos había que descontar ochenta euros al mes para pagar el alquiler de la cochera, y doce euros semanales para gasolina. Una cantidad de dinero más que suficiente para plantearse otro modo de llegar hasta su lugar de trabajo. En su empeño por ahorrar -en unos tiempos que se presumen difíciles para esta práctica- y en su lucha por la mejora del medio ambiente, Reme tomó la decisión de adquirir una bicicleta plegable para poder llegar hasta Granada cada mañana y regresar después a su casa en el transporte metropolitano, llevando consigo su bici plegada.

Un plan que todavía no ha tenido la oportunidad de ejecutar: «Cuando fui a subirme en el autobús para volver a La Zubia, el conductor me dijo que no podía hacerlo con la bicicleta. Yo le dije que estaba plegada y que ocupaba el mismo espacio que el carro de un bebé, pero el conductor, en plan chulesco, respondió que él decidía aquello que se podía llevar y lo que no», relata Reme.

Y efectivamente. Tras interponer la correspondiente reclamación en el Consorcio de Transportes Metropolitano contra la empresa de autocares Framar, Reme recibió una escueta contestación a la que ha tenido acceso IDEAL y que describe, exactamente, el artículo 76.2 del Reglamento de Transporte Terrestre. En él se dice que «deberán ser admitidos a la utilización del servicio toda aquella persona que lo desee», siempre que se cumplan una serie de condiciones. Entre ellas, «que no se soporten objetos que por su volumen, composición en otras causas supongan peligro o incomodidad para los otros viajeros o el vehículo. La consideración de qué objetos supongan peligro ó incomodidad para otros viajeros queda a la interpretación de la empresa, sin que exista homogeneidad interpretativa».

Revisión de la ley.

Una norma que a Reme le resulta «antigua y subjetiva, con una necesidad imperante de adaptarse a los nuevos tiempos», pues añade que «se trata de una bici plegable destinada a realizar trayectos de un modo “bipolar” en el que se alternan ambos medios de transporte». Según explica, «después de exponer el tema en el Ayuntamiento de La Zubia, la alcaldesa acogió con agrado esta idea, cuyo objetivo es que el usuario pueda realizar parte del recorrido en autobús, ante la imposibilidad de continuar pedaleando porque esté cansado, sea de noche o las condiciones meteorológicas se lo impidan».

Sin embargo, la intermediación que la edil realizó entre Reme y la empresa, obtuvo los mismos frutos: «Framar le contestó que no había posibilidad de transportar la bici en el autobús, ni pagando otro billete por ella ni en horarios especiales en los que el vehículo no esté masificado, como sí puede hacerse en otras ciudades», relata Reme. Según dice, «el transporte público tiene que evolucionar como ha hecho en otros lugares y no poner obstáculos a una práctica que cientos de campañas nos venden todos los días con la idea de dejar el coche en casa», concluye.

Apoyado en Sevilla.

El máximo objetivo de esta usuaria es abrir el camino para que cada vez existan más adeptos a esta forma de desplazarse: «Yo vengo a trabajar muy temprano y termino muy tarde, esta forma de moverme es un modo de ahorrar, de mejorar la salud física y de no contaminar. En otras ciudades como Sevilla ya existen ciertas horas del día para poder llevar la bici plegada en el autobús», recalca.

Reme pide a los propios Ayuntamientos de los servicios concesionarios del transporte público «que estudien la posibilidad de poder acceder al autobús con la bicicleta plegable y la soliciten como norma a las empresas». Asimismo, espera que «con la llegada del metro a la ciudad, se contemple esta medida que ya existe en otros países y en ciudades como Madrid».

El mejor aparcamiento para Bicis.

agosto 25, 2008

 

 

 En Córdoba también opinamos que el mejor modelo de aparcamiento para bicicletas por su seguridad y sencillez es el modelo universal en U invertida.

 En nuestra web tenemos una página  dedicada a dar nuestra opinión sobre este asunto, así como una serie de medidas aconsejadas para su instalación.

Por otra parte, en su momento comprobamos que a menudo los aparcamientos para bicicletas son usurpados por ciclomotores y motos. Después de hacerle unas sugerencias a nuestro ayuntamiento, en algunos lugares se le ha añadido (soldado) a estos aparcamientos una barra horizontal a unos 20 cms del suelo para evitar que se puedan meter motos.

Debido a su mayor peso, las motocicletas no pueden ser levantadas, mientras que las bicis lo hacen sin ningún problema.

 

 

¿Por qué nos oponemos al circuito urbano de F1?

agosto 25, 2008
Circuito Urbano Formula 1 Valencia

Circuito Urbano Formula 1 Valencia

Reproducimos el comunicado de prensa de Ecologistas en Acción de Valencia que denuncia la barbaridad y sinrazón que ha sido la realización de un circuito urbano de formula 1 en Valencia.

¿Cuanto se podría haber hecho por la movilidad sostenible en Valencia con el dineral dilapidado en este circuito?

¿Por qué nos oponemos al circuito urbano de F1?

La barbaridad de la construcción del Valencia Street Circuit de Fórmula 1 dentro de la ciudad (cauce del río, barrio de Nazaret, del Grau, del Cabanyal y dársena interior del puerto) es de tal calibre que difícilmente se puede comprender, a no ser porque tenemos un Gobierno autonómico con terribles ansias de notoriedad cueste lo que cueste, con una megalomanía patológica y sin ninguna preocupación seria por el urbanismo de la ciudad, ni tampoco por las prioridades sociales de los ciudadanos, menos vistosas, pero más importantes para la mayoría de la población.

Tenemos ya un circuito, el Ricardo Tormo, en Cheste, para competiciones de coches y motos, que acumula unas pérdidas de 60 millones de euros desde su puesta en funcionamiento hace nueve años. No se entiende todo este derroche en algo que tanto va a perjudicar a la ciudad y tanto va a molestar a los ciudadanos.

Hasta el momento, que se sepa, se han gastado más de 85 millones de euros, que todavía no se sabe cuándo y cómo podrán pagarse, teniendo en cuenta, además, que este Gobierno autonómico está gravemente endeudado en más de 11.550 millones de euros. ¿Tiene este Gobierno el dinero para hacer frente a todo ello? ¿Y qué será de las inversiones que urgentemente necesitan las partidas de educación y sanidad -sólo se han gastado 69,3 millones de euros en hospitales y centros de salud-, por no hablar de más cosas? ¿Se sabe, por ejemplo, que el barrio del Grau, una de las zonas afectadas, no tiene todavía un centro de salud?

La realización del circuito urbano, siendo el País Valencià uno de los territorios de Europa que más se aleja del cumplimiento del Protocolo de Kioto y de los acuerdos medioambientales de la UE, y siendo Valencia una de las ciudades con mayor nivel de contaminación acústica y atmosférica de Europa procedente del tráfico privado, evidencia la total insensibilidad por el medio ambiente tanto del ayuntamiento como el Gobierno autonómico. Suponen un retroceso educativo en la seguridad vial al ligar en el imaginario ciudadano, sobre todo de los jóvenes, ciudad y velocidad. Esta ilógica asociación de ideas está en el origen de las carreras ilegales y del terrorismo suicida vial que se viene produciendo en las calles de diferentes ciudades.

No se ha proporcionado a la ciudadanía toda la información que un gobierno democrático debe ofrecer, se ha negado la participación pública al colectivo ciudadano Fórmula Verda, que integra a varios grupos ecologistas, sociales y vecinales, esquivando el estudio de impacto ambiental.

El Decreto de Interés General del 8 de febrero de 2008 por el cual el Gobierno autonómico regula la construcción del circuito y las actividades relacionadas con la prueba automovilística, vulnera un total de ocho leyes distintas. Nunca antes en la historia de la democracia española se había reducido un conjunto tan numeroso de garantías jurídicas del Estado de Derecho con esta brevedad.

Con la construcción de este circuito se ha perdido la gran oportunidad de terminar racionalmente la urbanización de la ciudad y no responde a las prioridades sociales. Cuesta mucho dinero, que ha provenido de las administraciones públicas, pero los beneficios se lo llevan unos pocos. Ocasiona graves molestias a la población, de ruido, de contaminación, de obras. Y para los que habitan cerca del circuito, todo esto es un infierno; para el resto, una pesadilla. Y a mucha gente joven y no tan joven se les está mostrando una bonita lección: la ciudad maltratada, el medio ambiente ignorado (piensen en las emisiones de CO2) y el culto a la velocidad sublimado. Todo un ejemplo de falta de democracia y de maltrato a la ciudad.

En síntesis, y por todas las razones anteriores, nuestra radical oposición al circuito urbano de Fórmula 1 en Valencia. No tanto al espectáculo en sí, sino al modelo de vida y de cultura urbana que representa, ajeno a los desafíos medioambientales y energéticos del siglo XXI y a los nuevos horizontes de producción, consumo y bienestar sostenibles, compartidos y solidarios que queremos para nuestros hijos y nietos.

Luis Cerrillo, Ecologistes en Acció de València y Coordinadora Fórmula Verda.

La Avenida de Ollerias necesita una reforma urgente.

agosto 24, 2008

 

Estrecheces en la calle Ollerias.El todo-terreno devora el espacio

Estrecheces en la calle Ollerias.El todo-terreno devora el espacio

 La Avenida de Ollerías está necesitada de una reforma urgente que dignifique el tránsito peatonal y mejore la accesibilidad. Esta intervención tendría que incluir además un carril-bici que conecte con la avenida de América y Ronda de Tejares tal como recoge el Plan Director de carriles-bici de Córdoba.

Ahora existe poco tráfico de cochistas en dirección Hospital Militar  a los Llanos del Pretorio y la autopista que piensan hacer en Ronda Marrubial descargará también de tráfico el otro sentido. Podría aprovecharse para reducir la sección de Ollerías dedicada a los coches y ganar esta avenida para peatones y ciclistas.

 

La Plataforma Carril-Bici solicita al Ayuntamiento que haga un carril-bici digno en Avda. Agrupación Córdoba.

agosto 23, 2008

La Plataforma Carril-Bici solicita al Ayuntamiento que haga un carril-bici digno en Avda. Agrupación Córdoba. Venimos inspeccionando este carril-bici y la conclusión es  el estado lamentable en que se encuentra el nuevo carril-bici de Avda. Agrupación Córdoba: totalmente inutilizado por la invasión de coches aparcados en el mismo.

Reclamamos al Ayuntamiento que este carril-bici esté bien segregado de la calzada con unos separadores que impidan la invasión del mismo por coches y permitan la libre y segura circulación de usuarios de la bicicleta. El mismo tipo de separadores que se han colocado en la Avda. de Cervantes o más recientemente en Pintor Espinosa y en Avda. de los  Custodios.

Pedimos simplemente que en esta intervención se sigan los mismos criterios que se han venido tomando en la construcción de otros carriles-bici en la ciudad, según se recoge en el PGOU de Córdoba: carriles-bici seguros y bien separados de la calzada.

 

Elogio de la Bicicleta por Ricardo Marques.

agosto 22, 2008

 

En la reciente década de 1970, el pensador Ivan Illich escribió: “El americano típico consagra más de 1.500 horas por año a su automóvil: sentado dentro de él, en marcha o parado, trabajando para pagarlo, para pagar la gasolina, las llantas, los peajes, el seguro, las infracciones y los impuestos (…) Estas 1.500 horas le sirven para recorrer unos 10.000 kilómetros al año, lo que significa que se desplaza a una velocidad de 6 kilómetros por hora”, aproximadamente la mitad de la velocidad que desarrolla un ciclista urbano sin esforzarse.

Más de 30 años después, las palabras de Illich siguen siendo válidas, excepto que ahora se podrían aplicar a la práctica totalidad del mundo desarrollado más las economías “emergentes” de Oriente; es decir, a buena parte de la humanidad.

Hoy sabemos, además, que este uso compulsivo del automóvil es uno de los mayores responsables del crecimiento desbocado de las emisiones de gases de efecto invernadero, de la pérdida de habitabilidad de las ciudades –grandes y pequeñas–, del enorme gasto de tiempo social provocado por los atascos, de que la calle haya dejado de ser un lugar transitable para niños y ancianos, del deterioro de buena parte de nuestros monumentos y lugares de encuentro tradicionales y del enorme estrés al que viven sometidos los habitantes de las grandes ciudades.

 

En España, las emisiones de gases de efecto invernadero directamente ligadas al sector transporte han crecido más de un 80% desde 1995, aproximadamente el doble que el crecimiento global de tales emisiones, hasta superar la cuarta parte del total. No obstante, basta con echar un vistazo a los planes de movilidad que se redactan en nuestro país, desde el recientemente aprobado Plan de Infraestructuras hasta los planes del más humilde ayuntamiento, para darse cuenta de que el automóvil privado sigue siendo el rey con muy raras excepciones.

Como mucho, se anuncian planes de fomento del transporte público –generalmente en forma de costosas infraestructuras como trenes AVE o metros urbanos– y, al final del documento, se hace una breve mención de la bicicleta, sin planes ni compromisos concretos, ni mucho menos un presupuesto mínimamente digno, quizás para cumplir sobre el papel con algún compromiso político adquirido en algún foro nacional o internacional, como la Carta de Aalborg o la Semana Europea de la Movilidad, que cada septiembre nos sirve para denunciar las vergüenzas de la insostenible inmovilidad que padecen la mayoría de las ciudades españolas.

Sin embargo, bicicleta es, con mucho, y pese a su inmerecido ostracismo, el vehículo más eficiente y mejor adaptado a la movilidad urbana. La gran mayoría de los desplazamientos urbanos no superan los 10 kilómetros, una distancia perfectamente asumible por un ciclista.

La bicicleta, además, está completamente libre de emisiones nocivas, no hace ruido, es saludable, apenas sí ocupa espacio urbano circulando y para aparcar –mucho menos, desde luego, que cualquier otro vehículo–, y no necesita costosas infraestructuras. ¿Por qué, entonces, es sistemáticamente ignorada por quienes planifican la movilidad urbana en España?

Cuando se les pregunta suelen responder que “en España no hay cultura de la bicicleta”, pero aparte de que dicha afirmación resulta extraña en un país que acaba de ganar tres Tours seguidos, el ejemplo de las escasas ciudades españolas que han decidido tomarse en serio la bicicleta (Barcelona, Donosti-San Sebastián y Sevilla) desmiente radicalmente dicha afirmación. En todas ellas ha bastado una mínima inversión pública, desde luego incomparablemente menor que la dedicada a otros medios de transporte, para provocar una impresionante aceptación ciudadana, más allá incluso de lo esperado por los propios promotores de la idea.

La bicicleta ofrece la única alternativa eficaz a la creciente demanda de un modo de transporte individual, flexible y, al mismo tiempo, ecológicamente sostenible para las modernas ciudades suburbanizadas con grandes áreas de población dispersa y horarios cada vez más flexibles. De ese modo, la moderna ciudad suburbanizada y postindustrial, que parece haber perdido la escala humana debido a la superpoblación y a las largas distancias, empieza a recuperar de nuevo esa escala para el hombre –y la mujer– en bicicleta.

Por otro lado, la intermodalidad entre la bicicleta y el transporte público de gran capacidad, que es ya moneda corriente en muchas ciudades del norte y centro de Europa, es la solución más adecuada, ecológica y eficaz a las crecientes necesidades de movilidad en las grandes metrópolis. A este respecto, la jornada bicicleta-transporte público-bicicleta, apoyada en consignas y aparcamientos para bicis en las terminales del transporte público y/o en los sistemas de bicicletas públicas que ciudades como París, Barcelona o Sevilla están experimentando tan eficazmente, no conoce rival ni en coste, ni en eficacia ni en sostenibilidad.

En la actual ciudad automovilizada, la bicicleta solo tiene un inconveniente: hay que tener una mente libre de prejuicios para poder apreciar sus ventajas.

Ricardo Marqués es profesor de la Universidad de Sevilla.

 

Subiendo la Bicicleta al Andalucia Express

Subiendo la Bicicleta al Andalucia Express

Cicloturista de alforjas a la puerta de la Biblioteca Provincial.

agosto 22, 2008

 

Cicloturista en la Biblioteca Provincial Cordoba 11 de agosto 2008

Cicloturista en la Biblioteca Provincial Cordoba 11 de agosto 2008

 

El pasado 11 de agosto nos encontramos en la puerta de la Biblioteca Provincial de Córdoba a este cicloturista francés.

Venía de Sevilla y se dirigía a Granada. Estaba recorriendo España en bici antes de comenzar sus estudios de ingeniería en una de las famosas escuelas politécnicas de Francia.

El guardia de seguridad de la biblioteca le permitió entrar la bici al solar cerrado para que no le mangaran nada de las alforjas.

Estaba escribiendo un blog sobre su viaje y aprovecho el acceso gratuito de la biblioteca.

Bolardo multifuncional.

agosto 12, 2008
Que útiles son los bolardos en las calles peatonales, no solo impiden la circulación de cochistas, además se pueden usar como mesa de trabajo.

Que útiles son los bolardos en las calles peatonales, no solo impiden la circulación de cochistas, además se pueden usar como mesa de trabajo.

Que útiles son los bolardos en las calles peatonales, no solo impiden la circulación de cochistas, además se pueden usar como mesa de trabajo.

Bolardo: Poste de hierro colocado en el suelo para impedir el paso de vehículos.

Bollard: post preventing vehicles from entering pedestrian area.

Bolardo:”chisme” extendido por toda Europa, que impide que el territorio de “los de a pié” sea invadido por la maquina. No hay discriminación de formas, tamaños, alturas o materiales con los que está realizado.

La Plataforma Carril-Bici presenta alegaciones a los Estatutos del Consorcio de Transporte de Córdoba.

agosto 11, 2008

 

 

 

La Plataforma Carril-Bici ha presentado 4 alegaciones a los Estatutos del Consorcio  de Transporte de Córdoba que en estos momentos se encuentran de nuevo en información pública antes de su aprobación.

Según señala su portavoz, Gerardo Pedrós, las propuestas de la asociación al Consorcio son: La promoción de la bicicleta como medio de transporte, la promoción de la intermodalidad bicicleta + transporte público y la participación de las asociaciones de usuarios de la bicicleta como medio de transporte en el Consejo Consultivo del Consorcio.

También han propuesto que los Estatutos promocionen todas aquellas medidas relacionadas con la movilidad sostenible incluidas en el Plan Andaluz de Acción por el Clima (PACC) que el gobierno andaluz aprobó el pasado mes de junio del 2007.

El portavoz de la asociación señaló que en el mes de julio pasado habían mantenido una entrevista con la Delegada de Obras Públicas, Mar Jiménez, manifestando la Delegada buena recepción a estas reclamaciones de la Plataforma.

En esta reunión también le propusieron a la Delegada la implementación de un sistema de préstamo de bicicletas en la estación de autobuses de Córdoba semejante al que existe en la de Sevilla.

Según Pedrós deben ser objetivos del Consorcio facilitar el acceso de las bicicletas a las estaciones de transporte colectivo y a los trenes de cercanías, dotar a las estaciones -y demás puntos de intercambio modal- de suficientes estacionamientos seguros para bicicletas, mejorar las posibilidades de transportar la bicicleta en los transportes públicos, instalar en los mismos servicios de alquiler de bicicletas o de bicicletas públicas, crear una regulación marco para el transporte de bicicletas en autobuses interurbanos o poner en marcha campañas de fomento del uso combinado de la bicicleta y el transporte público.